Atentos a los accidentes relacionados con las intoxicaciones por monóxido de carbono, la Municipalidad del Pilar dio a conocer una serie de recomendaciones para evitar éstos episodios frecuentes en esta época del año. Además, destaca la importancia de la cámara hiperbárica en el Hospital Pediátrico Municipal Federico Falcón en el tratamiento de estos cuadros graves, que incluso pueden llevar a la muerte.
El monóxido de carbono es un gas tóxico que se produce por la mala combustión de gas natural, leña, carbón y nafta usados para encender braseros, calderas, estufas, calefones, cocinas y termotanques.
“Compite en el ambiente con el oxígeno. Es muy peligroso porque como no se ve, no irrita ni tiene olor. La intoxicación se produce sin darse cuenta. Es por eso que todos los años insistimos que al no poder percibirse, es necesario tomar medidas preventivas para evitar que el monóxido contamine”, afirmó la doctora Silvia Abraham, de la Secretaría de Salud Ambiental, quien además resaltó la importancia de contar con una herramienta como la cámara hiperbárica que resulta indispensable en el tratamiento de casos graves por intoxicación, sobre todo en niños. “Hasta antes de la incorporación de esta herramienta, debíamos derivar a los pacientes con estas complicaciones. Hoy se tratan en Pilar y representa un gran avance para la salud de Pilar”, agregó la funcionaria.
La inhalación de monóxido de carbono produce que el tóxico reemplace al oxígeno en el torrente sanguíneo y, como consecuencia, la falta de éste hace que sufran el corazón, el cerebro y el cuerpo, e incluso causar la muerte en pocos minutos.
Para mantener al monóxido de carbono lejos del interior de las casas se recomienda tomar las siguientes medidas:
- Dejar una ventilación permanente en cada ambiente. Además de ventilar toda la casa una vez por día, es fundamental mantener siempre abierta una ventana o puerta en los ambientes calefaccionados aunque haga frío.
- Antes de dormir apagar las estufas y sacar los braseros de su casa.
- Observar que la llama de gas sea siempre de color azul (la llama amarilla es signo de mala combustión y generación de monóxido).
- Si se usa brasero o estufa a querosén, apagarlos afuera de la casa antes de irse a dormir, siempre.
- Evitar calefaccionar con horno o cocina.
- No instalar calefones en el baño ni en espacios cerrados o mal ventilados.
- Consultar gasista matriculado por cualquier desperfecto y hacer revisar la salida al exterior de calefones y estufas con regularidad.
- En baños, dormitorios y ambientes cerrados solamente instalar artefactos con salida al exterior (de tiro balanceado).
- Dentro de lo posible es que la instalación y funcionamiento de los artefactos a gas sean revisadas por un gasista matriculado una vez por año.
Por último, “las mascotas pueden sufrir también este tipo de intoxicaciones. Por eso se deben estar atentos a ellas y los síntomas que pueden presentar ante un cuadro de este tipo”, recomienda el Dr. Claudio García, del área de Salud Ambiental.
Los síntomas
Varían en cada persona. Quienes están en mayor peligro son los chicos, los ancianos, las personas con enfermedad cardíaca y pulmonar, los fumadores y las personas que habitan en regiones de gran altura.
La intoxicación aguda presenta síntomas inespecíficos como dolor de cabeza, vómitos, desmayos, palpitaciones, confusión, mareos, náuseas y puede continuar con debilidad muscular, alteraciones visuales, arritmias cardíacas, convulsiones y coma. Ante los primeros síntomas, es indispensable ventilar la habitación rápidamente abriendo puertas y ventanas, salir del ambiente contaminado y concurrir al hospital más cercano.
En caso de emergencia
Atención las 24 horas. Líneas gratuitas.
Emergencias médicas: 107
Bomberos Voluntarios: 100
Defensa Civil: 103
Policía: 911
Centro Nacional de Intoxicaciones: 0-800-333-0160
Informes
Hospital Juan C. Sanguinetti: 0230 - 4669-265
Hospital Hugo C. Meisner: 0230 - 4485201
Hospital Pediátrico Federico Falcón: 02320 – 401000
