El FpV muestra una de las internas más duras, el massismo quiere volver a ser protagonista y el Frente Cambiemos cierra filas detrás de un mismo candidato.
A una semana del cierre de listas, la política de Pilar es un verdadero hervidero, hacia unas elecciones primarias que serán, sin dudas, las más complejas de los últimos tiempos.
Ya con los Frentes cerrados, y con el panorama un poco más claro, resta comenzar a ponerle nombre a cada una de las nóminas que competirán el 9 de agosto, y que buscarán así subirse a la pelea grande en octubre.
Una de las internas más nutridas y que más atención acapara es la del FpV. Luego del salto del intendente Humberto Zúccaro hacia esas filas, el alcalde rápidamente se encolumnó detrás del gobernador Daniel Scioli, precandidato a presidente, con quien ya se reunió tres veces desde que abandonara el massismo.
“Tengo muchas elecciones encima, soy respetuoso de todos y el 9 de agosto se van a terminar los mitos”, señaló Zúccaro esta semana, que buscará su cuarto período como alcalde.
Los nombres que se barajan para integrar la lista Z son muchos, y el intendente se encarga de mantenerlos bajo siete llaves. Sin embargo, algunos gestos ponen en la mira al actual Jefe de Gabinete, Federico de Achával, a la Secretaria Privada Jazmín Zúccaro, al subsecretario de Gobierno Javier Girado, y a algunos concejales que irían por la reelección.
Por lo pronto, Zúccaro se muestra cada vez más cerca de Scioli, sale a visibilizar la gestión, con labores de asfalto, luminarias y, la vedette, la construcción del nuevo hospital, al tiempo que no descarta, la idea de que haya una tercera lista del FpV, ya que, entiende, le licuaría votos al funcionario sciolista José Molina, su más acérrimo contendiente en las PASO.
Molina se envalentona
Molina promete darle pelea en agosto a Zúccaro: salió a mostrar la semana pasada una encuesta que lo da ganador de las PASO, por una leve diferencia de 3 puntos sobre el intendente, y también sumó a tres funcionarios Z a sus filas: Graciela Odato, Luis Odato y Rubén Romero, y no descarta que sean los únicos. “El de Zúccaro es un ciclo cumplido, sin rumbo”, señalaron.
Desde la Comuna, sin embargo, salieron a aclarar que la renuncia de Odato, al menos, ya había sido pedida por el intendente porque el área, la Secretaría Política, “no estaba a la altura de la circunstancias”.
Molina basa su campaña en un fuerte trabajo territorial, sobre todo en Derqui y la zona de Del Viso y Manuel Alberti, y busca hacerse fuerte en Pilar centro, donde el intendente conserva altos índices de aceptación. Además, se apoya en programas de Nación y Provincia, que hace llegar a los barrios, siempre con el “Scioli por la Victoria” bien presente.
¿Los nombres del molinismo para la lista? Solo está confirmado el referente de la UOCRA Mario Sánchez, iría segundo. El primero, solo Molina lo sabe, aunque barajan dos posibilidades. “Uno es un hombre y el otro una mujer, ambos nacidos y criados en Pilar, y extrapartidarios. Del campo empresarial uno y las entidades intermedias el otro”, señalaron desde el entorno de Molina.
La idea de Molina de congregar a todo el campo K detrás de su candidatura parece diluirse. Juan Luna, del Movimiento Evita, ya lanzó su candidatura a intendente y confía en tener el apoyo del resto de las agrupaciones que no comulgan con Zúccaro ni Molina. “No somos la tercera opción del FpV, sino la primera porque en las malas estuvimos en el mismo lugar”, enfatizó Luna.
Cambiemos cierra filas
El Frente Cambiemos, que congrega a macristas, radicales y la Coalición Cívica, se encamina a cerrar filas detrás de la precandidatura a intendente de Nicolás Ducoté, quien esta semana reunió a la cúpula del PRO en Pilar. Primer concejal sería Sebastián Neuspiller, y luego aparecen Miguel Gamboa y María Rosa Batalla, aunque no se definió el orden. La UCR obtendría el cuarto lugar, un peldaño que no entusiasma a los radicales, que incluso aún deben dirimir su propia interna. Es que el partido centenenario tiene como postulantes a la edil Claudia Zakhem, al actual funcionario municipal Ricardo Giménez, al referente de la JR, Vladimir Braillard, y a Manuel Quintana.
Si bien todo parece indicar que Cambiemos se encamina a una lista única, el actual edil Gustavo Trindade sigue trabajando contrarreloj para lograr que sea habilitada su postulación a alcalde. Bajo el ala del partido del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, Trindade chicanea, aunque sin nombrarlo, a Ducoté: “Yo soy de Pilar, si no tienen miedo, déjeme salir a la cancha, que la gente decida”, reclamó Trindade.
El massismo busca volver a ser protagonista
Tras la salida de Zúccaro, el Frente Renovador (FR) busca posicionarse nuevamente y asegura que va a ser “muy competitivo”. El precandidato a intendente del FR en Pilar, Jorge D’Onofrio, festejó la decisión de Sergio Massa de continuar en la carrera presidencial.
El espacio massista encara ahora la labor de rearmarse rápidamente, con dirigentes que continúan, como el caso de los concejales Hugo Rosso y Adrián Maciel, y el dirigente Gabriel Lagomarsino, como algunas de las caras visibles. El objetivo de máxima es alcanzar una lista de unidad.
“Estamos trabajando, sumando adhesiones, pero no queremos volver a cometer errores del pasado y confundir crecimiento con engordar, por lo que vamos a ser muy cautos al cierre de las listas. Esto es decir claramente lo que queremos para Pilar y de qué manera lo vamos a plasmar”, expuso D’Onofrio.
“Tenemos la vocación para revertir la situación y vamos a ser muy competitivos”, anheló D’Onofrio.
¿Pilar debate?
El dirigente Miguel Gamboa propuso que, bajo la organización de CIPPEC, los candidatos a intendente de Pilar debatan. Ya dieron el sí Nicolás Ducoté y Jorge D’Onofrio, y lo mismo haría, aunque con algunos reparos, José Molina. Zúccaro, como ha sabido pasar en ocasiones anteriores, suele ser reacio a aceptar participar.
