Deberán contar con esos elementos todos los establecimientos que reciban atención al público. Prevén multas para los que no cumplan.
El Municipio de Pilar informó que se obligará a empresas y comercios que tengan libro de quejas, para que los clientes vuelquen allí su malestar o recomendaciones respecto a la atención.
La propuesta en rigor había sido aprobada en diciembre de 2013, pero se reglamentó en estas semanas, y fue presentada por el titular de Defensa del Consumidor, Sergio Bivort, y prevé sanciones para los que no cumplan.
“La idea es que todos los negocios y empresas que tengan atención al público cuenten con esta herramienta, para que los clientes vuelquen allí sus quejas, y esas quejas puedan ser visadas por inspectores nuestros o de otra área, y así poder accionar respecto a lo que preocupa a los usuarios”, señaló Bivort en conferencia de prensa, que fue presentada por el intendente Humberto Zúccaro, donde estuvo presente también el Jefe de Gabinete, Federico de Achával.
